jueves, 30 de junio de 2011

Mi verdadero amor.

(LaNiñaMariposa: Verano 2011)





Mi amor, mi gran amor, mi único y verdadero amor, 

Perdona mis lágrimas imperiosas,
Mi absurdo desconcierto o temor,
Nunca estuve tan segura de ti,
Nunca mi sonrisa fue tan plena,
Ni mis ganas de romper barreras,
Ni de comerme el mundo,
Ahora si lo siento todo tan real,
Porque tú eres de verdad,
Y tus deseos de unión,
Y nuestra pasión,
Que nadie me miró jamás como me miras tú,
Y cuando me hablas de nuestro futuro,
Nuestro futuro hogar,
Nuestros futuros hijos,
Nuestro mundo juntos, no tienes miedo.
Y eso hace que el mío desaparezca.
Mi amor, mi verdadero amor, mi único amor,
Era tan niña y tan inmadura cuando me enamoré de ti.
Pero siempre estuve segura que no habría nadie que tuviese el valor
Y la capacidad absoluta de hacerme feliz.

miércoles, 29 de junio de 2011

Algo excepcional.

Nunca suelo publicar en mi Blog nada que no haya escrito yo,
pero esta noche la excepción merece la pena.
Me encontré esto en la red y me sentí tan identificada que tenía que publicarlo.
Es más, no puedo estar más de acuerdo.




Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

Rosemary Urquico.

domingo, 26 de junio de 2011

Ganas

Foto: LaNiñaMariposa San Juan 2011




De beberme el mundo a sorbos pequeños,
de respirarte a cada rato,
de protegernos,
Ganas de treguas, de muecas alegres,
de acariciarte la barba,
de morderte deprisa y arañarte despacio,
de antojos de verano,
de sal de ti,
de vivir contigo,
de ya queda menos,
de futuro,
de nosotros,
de compartir lo bueno,
de comernos los miedos,
saborear tu risa,
masticar tus pasiones.
Pintar nuestro amor de extraños colores.


viernes, 10 de junio de 2011

Destinos Sonámbulos

(Foto: Junio 2011, LaNiñaMariposa)


No me gusta la velocidad del esmalte al quebrar mis uñas.
Sin embargo, me encanta la sensación de cuando miro tus rasgos y están distorsionados,
Hace calor y el sonido se agudiza dentro de los poros de mi piel.
No me gusta no controlar mi olor, perder el olfato en el ascensor.
Y cuando dan las 00:00 ya no me quiero dormir, mis ojos pasean por las páginas de un libro grueso,
Bostezo, me gusta., sigo leyendo y me acerco a comprobar que estas dormido.
Adoro los momentos de vanidad, de copa y cigarro y libro y pensar.
Quisiera antes de morir componerte una canción, una canción que luego cantaran mis hijos,
A veces imagino sus voces y me gusta.
Como me gusta el movimiento que provoca tu transitar, tu costumbre de morderme deprisa, de besarme en los lugares más sedientos, de la alegría de tenernos, de reservarnos al deseo.
Me gustaría también que no pensases que hoy que no duermo contigo, he logrado inspirarme...
Ya sabes que tu corazón y tu perfume siempre me acompañan, duermen conmigo, nunca me engañan.

martes, 7 de junio de 2011

Permíteme decirte


Que puedo ser tan sensible y frágil como las flores que compras para mí.
Que me suelo derretir con cada beso que me das y cada palabra susurrada en el momento preciso.
Que tu apoyo y tus ganas despiertan mi ilusión de superarme cada día, de luchar por mis sueños.
Que me emociona saber que soy parte de ti y tu parte de mí,
que recorremos senderos, ayudándonos a no tropezar dos veces con la misma piedra,
Que me encanta tu mundo y lo respeto de la misma forma que tu respetas el mío.
Que ser compatibles es nuestro mayor vicio.
Que te adoro y te amo 
y no quiero recordar desde hace cuanto,
tan sólo quiero que sonrías para mí.